Cómo añadir un segundo idioma a tu sitio web

Cuatro preguntas que lo deciden

¿Cada idioma tiene su propia URL?

Es lo más importante para que te encuentren. Google considera que cada URL es una página en un idioma. Si la versión en portugués solo existe después de que se ejecute un script en el navegador, quienes busquen en portugués no la encontrarán. Lo que necesitas es /pt-pt/ceramica-artesanal junto a /handmade-ceramics, idealmente con la propia dirección traducida, no con un parámetro ?lang=pt.

¿Qué pasa con el precio cuando publicas más contenido?

Calcula cuánto pagarías después de un año publicando, no el primer día. El precio por número de palabras está bien para una web de cinco páginas tipo folleto que nunca cambia. No es una buena opción para quien publica en un blog, añade casos prácticos o publica un menú de temporada, porque la web crece y el precio también. Un precio fijo te permite decidirlo una sola vez.

¿Puedes revisar una traducción antes de publicarla?

La traducción automática es lo bastante buena para servir de punto de partida, pero no para publicar sin leerla. Ahí es donde falla: en los nombres, los precios, los horarios, las expresiones idiomáticas y tu propio tono de voz. Busca un flujo de trabajo en el que cada traducción sea un borrador que puedas leer y aprobar en el mismo lugar donde editas el original.

¿Cuánto mantenimiento estás aceptando?

Cuenta los sistemas: un servicio de alojamiento, un tema, un plugin y un servicio de traducción. Cada uno se actualiza por su cuenta, y mantener la compatibilidad entre ellos pasa a ser responsabilidad tuya. Un solo sistema significa un único lugar donde mirar cuando algo falla.

¿Aún necesitas ayuda? Escríbenos desde el panel de tu sitio (Soporte) o a support@foliopress.io.