Precio de traducción por palabra o por página: cómo comparar presupuestos para una web
Los traductores presupuestan de distintas formas: por palabra, por página estándar, por línea, por hora o con un precio cerrado por el trabajo. Una web no tiene páginas en el sentido de las impresas, así que la única forma justa de comparar es convertir primero tu sitio en una cifra: las palabras que lee un visitante, y expresar cada presupuesto como un precio por palabra y por idioma. Aquí te explicamos cómo hacerlo y qué suelen dejar fuera los presupuestos.
Por qué los presupuestos usan distintas unidades
Pide a tres traductores que presupuesten la misma web y puedes recibir tres unidades distintas:
- Por palabra. La unidad más habitual para las webs y la más fácil de comparar. Normalmente se cuenta el texto original, así que sabes el precio antes de que empiece el trabajo.
- Por página estándar. Es habitual en los países germanoparlantes (la Normseite) y para documentos impresos. Una página estándar tiene un número fijo de caracteres; no es una página de tu web, así que una página web larga puede equivaler a varias páginas estándar y una corta, a una fracción.
- Por línea. También es habitual en los mercados germanoparlantes y a menudo se cuenta sobre la traducción terminada. En ese caso, solo sabes el precio exacto cuando el trabajo está hecho.
- Por hora. Lo habitual para editar, corregir o hacer pequeños cambios; rara vez para una web entera.
- Precio cerrado por el proyecto. Es fácil de entender, pero difícil de comparar, salvo que el presupuesto indique cuántas palabras se han tenido en cuenta.
Ninguna opción es mejor que las demás. Simplemente no se pueden comparar hasta expresarlas en la misma unidad.
Paso 1: calcula el número de palabras de tu web
Antes de pedir presupuestos, cuenta lo que realmente hay que traducir. Es más que el texto principal de tus páginas:
- el texto de cada página y entrada,
- los títulos de las páginas y las descripciones de búsqueda (meta descriptions) que muestra Google,
- los textos alternativos de las imágenes,
- los menús, la cabecera y el pie de página, contados una sola vez, no en cada página,
- los botones, las etiquetas de los formularios y los mensajes de confirmación que aparecen cuando alguien envía un formulario.
Los números, el código y el texto que nadie ve no cuentan. El contador de palabras y calculadora de costes de traducción, que es gratuito, lo hace por ti: introduce la dirección de tu web y contará las palabras que lee un visitante —el texto de las páginas, los títulos, las meta descriptions y los textos alternativos—, contando los menús, la cabecera y el pie de página una sola vez. Guarda el recuento durante un día y no almacena nada más.
Envía esa cifra y la lista de páginas a los traductores, en vez de decir «unas 20 páginas». Así evitarás una ronda de preguntas y recibirás presupuestos calculados sobre la misma base.
Paso 2: convierte cada presupuesto en un precio por palabra
Cuando sepas cuántas palabras tienes, divide cada presupuesto por esa cifra:
- Presupuesto por palabra: ya está hecho. Comprueba si se calcula sobre tu texto o sobre la traducción.
- Por página estándar o por línea: pregunta al traductor cuántos caracteres tiene una página o una línea y si se cuentan los espacios. Después, pídele que calcule cuántas páginas o líneas corresponderían a tu número de palabras. La conversión de caracteres a palabras depende del idioma, así que es mejor que la calcule para tu texto en lugar de hacer una estimación.
- Precio cerrado: divídelo por el número de palabras. Si el presupuesto es «para la web», pregunta qué páginas incluye y cuántas palabras contempla.
- Por hora: pide una estimación de las horas que llevará traducir tu número de palabras. Sin ella, no puedes compararlo.
Después, coloca todos los presupuestos uno junto a otro como precio por palabra y por idioma. Esa es la cifra que te dice quién cobra menos.
Paso 3: multiplica por el número de idiomas
Cada idioma se traduce por separado. Traducir 10.000 palabras a tres idiomas supone pagar 30.000 palabras. Un presupuesto «para la web» suele ser para una sola combinación de idiomas, así que compruébalo antes de comparar el presupuesto de un traductor con el plan de un plugin, que cuenta las palabras de todos tus idiomas.
Un ejemplo con la tarifa predeterminada de la calculadora: 0,12 € por palabra. Puedes cambiarla por las tarifas que hayas recibido:
| Tu web | A 1 idioma | A 3 idiomas |
|---|---|---|
| 12.000 palabras, traductor a 0,12 € por palabra | 1.440 € | 4.320 € |
| 12.000 palabras, traducción automática más revisión a 0,04 € por palabra | 480 € | 1.440 € |
La segunda línea es una estimación nuestra (aproximadamente un tercio del precio de una traducción completa), no una tarifa de mercado. Úsala solo como orientación.
Qué suelen dejar fuera los presupuestos
El precio por palabra rara vez es el coste total. Antes de aceptar un presupuesto, pregunta por lo siguiente:
- Tarifas mínimas. Los encargos pequeños (una página nueva o un cambio de precio) suelen tener un importe mínimo, independientemente del número de palabras.
- Actualizaciones. Vuelves a pagar cada página nueva o modificada. Una web que actualizas todos los meses cuesta más cada año de lo que sugiere la primera traducción. Nuestra guía para mantener sincronizada una web traducida explica cómo reducir ese trabajo.
- Revisión. Algunos presupuestos incluyen la revisión del texto por otro traductor; otros no.
- Formatos. Copiar el texto de tu web y volver a introducirlo lleva tiempo. Pregunta si el traductor trabaja con un documento que le envías o si te corresponde a ti incorporar el texto a la web.
- Detalles para buscadores. Los títulos y las meta descriptions son breves, pero importan para Google. Asegúrate de que estén incluidos en el presupuesto.
- Temas especializados. Los textos jurídicos, médicos y técnicos suelen tener un precio por palabra más alto que los textos de marketing general.
Cuándo conviene pagar por palabra
Para ciertos textos, un traductor profesional vale cada céntimo: las condiciones generales, los contratos, todo lo relacionado con la medicina o el derecho y tu página de ventas más importante, si vendes en ese mercado. Paga por palabra para esos textos.
Para el resto de la web —las páginas que actualizas a menudo, el blog, el horario de apertura y la lista de precios—, el coste de traducir cada cambio se acumula. FolioPress está pensado para eso: escribes cada página una sola vez y la IA prepara un borrador de traducción de la página, su título y su descripción para buscadores a todos los idiomas que hayas activado. Nada se publica hasta que lo revises. No hay recuento de palabras: cuesta 12 € al mes para una web en dos idiomas o 19 € al mes para los 56 idiomas, con la web y el alojamiento incluidos (precios). La traducción con IA está incluida hasta un límite mensual y es un borrador que debes revisar, no una traducción jurada. También puedes enviar las páginas importantes a un traductor y pegar aquí su texto.
Si comparas FolioPress con plugins de traducción y no con traductores, en la página comparativa puedes ver los planes uno junto a otro.
Lista de comprobación para tu próximo presupuesto
- Cuenta las palabras, incluidos los títulos, las meta descriptions y los textos alternativos.
- Envía esa cifra y la lista de páginas junto con tu solicitud.
- Pregunta qué unidad se utiliza y si el cálculo se hace sobre tu texto o sobre la traducción.
- Convierte cada presupuesto en un precio por palabra y por idioma.
- Pregunta por las tarifas mínimas, las actualizaciones y la revisión.
- Decide qué páginas necesitan un profesional y cuáles pueden tener borradores que tú revises.
Si lo haces, será fácil detectar el presupuesto más barato y también el que acabará costando más adelante.