Una web bilingüe para una empresa de Quebec, con el francés primero

Si tu empresa está en Quebec, lo más probable es que tu web tenga que hablar francés e inglés. La cuestión es cómo hacerlo sin mantener dos webs, sin pagar cada cambio dos veces y sin ver cómo la página en inglés se va alejando poco a poco de la francesa. Aquí tienes lo que piden las normas, dicho en claro, cómo es en la práctica «el francés primero» y cómo mantener bien los dos idiomas.

Qué supone la Carta para tu web

La Carta de la Lengua Francesa de Quebec (Charte de la langue française) se aplica al contenido comercial de las webs. Se permiten versiones en otros idiomas, siempre que haya una versión en francés de calidad comparable. Esa es la clave: el inglés no es un problema, siempre que el francés no sea la versión de segunda.

Las normas se aplican. En 2026, un hotel de Montreal recibió una multa de 3000 $ por no cumplir una orden de la OQLF sobre contenido de su web disponible solo en otro idioma.

Esto no es asesoramiento jurídico. Los detalles dependen de tu empresa, de tu sector y de lo que contenga tu web, así que, si no tienes claro qué se aplica en tu caso, consulta a la OQLF o a un abogado.

El francés primero, en la práctica

La «calidad comparable» es más fácil de conseguir cuando el francés es el punto de partida y no algo que se añade después. En la práctica, eso significa:

  • El francés es el idioma predeterminado. Un visitante que llega sin preferencia de idioma aterriza en la web en francés.
  • La misma calidad. El texto en francés lo escribe o lo revisa alguien que lee bien francés, no es un borrador automático que se deja tal cual.
  • Las mismas páginas. Si la web en inglés tiene una página sobre tu servicio de catering, la web en francés también la tiene.
  • Las mismas funciones. El formulario de contacto, los menús, la galería de fotos y el buscador funcionan en francés, con etiquetas y mensajes de error en francés.

Una prueba sencilla: navega por tu web solo en francés. Si en algún momento tienes que pasar al inglés para encontrar algo, el francés todavía no va primero.

Tres formas en que las empresas llevan dos idiomas

Dos webs separadas. Una web en francés y otra en inglés, a veces en dominios distintos. Cada idioma es totalmente independiente, lo que te da libertad. La contrapartida es el trabajo doble: dos juegos de páginas, dos sitios donde cambiar un precio y nada que te avise cuando una web se queda atrás respecto a la otra.

Un plugin de traducción en una web que ya tienes. Añades un módulo que traduce las páginas, a menudo de forma automática. Se pone en marcha rápido. La contrapartida es una pieza más que actualizar y pagar, y traducciones automáticas que pueden publicarse sin que nadie las haya leído, algo que pesa cuando lo que importa es precisamente la calidad.

Una sola web con los dos idiomas integrados. Cada página tiene una versión en francés y otra en inglés, una al lado de la otra en el mismo editor. Los cambios se hacen en un solo sitio y las dos versiones comparten la misma estructura. La contrapartida es que dependes de que la herramienta resuelva bien la traducción, así que conviene comprobar cómo gestiona las direcciones, los buscadores y la revisión antes de decidirte.

Lo que importa es cuánto esfuerzo cuesta mantener el francés completo durante años.

Mantener las dos versiones al día

La mayoría de las webs bilingües empiezan bien y luego se desajustan. Cambias el horario en francés y te olvidas del inglés. Una pequeña rutina ayuda:

  1. Edita primero en francés y después pon al día el inglés.
  2. Cambia los datos (precios, horarios, fechas, direcciones) en los dos idiomas en la misma sesión.
  3. Agrupa los cambios más largos una vez a la semana y haz que alguien lea la traducción antes de publicarla.
  4. Revisa lo que se suele olvidar: títulos de página, descripciones para buscadores, etiquetas de menú y textos de las imágenes.

Direcciones separadas y hreflang

Cada idioma debería tener su propia dirección, como /fr/services y /en/services, o direcciones traducidas como /fr/nos-services. Una URL distinta para cada idioma ayuda a los buscadores a indexar cada versión, de modo que quien busca en francés encuentra tu página en francés.

Hreflang es una pequeña etiqueta que indica a los buscadores en qué idioma está una página y dónde está su traducción. Así los buscadores pueden mostrar a cada visitante la versión correcta en lugar de adivinar.

Francés de Quebec, no francés de Francia

La traducción automática necesita una revisión humana y, en Quebec, hay que vigilar algo más: muchas herramientas usan por defecto el francés de Francia. Tus clientes lo notarán. Algunas diferencias habituales:

  • «Courriel», no «e-mail» ni «mail».
  • «Fin de semaine», no «week-end».
  • «Magasiner», no «faire du shopping».
  • «Souper» para la cena, donde en Francia se dice «dîner».
  • «Stationnement», no «parking».

Cuando elijas una herramienta o un traductor, pide expresamente francés (Canadá) y haz que alguien de allí lea las páginas principales.

Cómo lo resuelve FolioPress

FolioPress es un creador de webs con la traducción integrada, así que no hay plugins que añadir. Escribes una página una vez, la IA prepara el borrador en el otro idioma y no se publica nada hasta que tú lo apruebas. El francés (Canadá) está disponible, para que los borradores sigan el uso de Quebec, y puedes hacer del francés tu idioma principal. Cada idioma tiene su propia dirección traducida, hreflang y un selector de idioma.

También tienes temas con modo oscuro, galerías de fotos, un blog con entradas programadas, un formulario de contacto en cualquier página, buscador en la web y estadísticas de visitas sin cookies. El plan Bilingüe cuesta 12 € al mes por dos idiomas, se factura en euros y las webs se alojan en la UE. Puedes probarlo gratis durante 30 días.

Descubre cómo funciona FolioPress para empresas de Quebec